a qué jugamos

Ponemos caras raras cuando jugamos a:

La improvisación libre:

Uno monta y el otro cabalga. Ponerle nombre a lo que queda es ponerle un cascabel al gato. También existe la versión A ojos cerrados (su nombre lo dice todo).

Piedra, Papel o Tijera:

Cada uno piensa una idea, haciéndonos una señal para comenzar los dos a la vez,  sin saber lo que propondrá el otro. El reto es adaptar tu idea a la del compañero sin que pierda su esencia. Las piezas resultantes pronto empezaron adoptar texturas como de piedra, de papel o de tijera, por lo que actualmente estamos desarrollando la versión Vinilo, Aguja o Caspa, pero aún no tenemos muy claro quién anula a quién.

Diga 33:

Pieza en la que Archi, Piel y el silencio intervienen cada uno como mucho en un 33%. Teniendo en cuenta que nunca se sabe cuánto va a durar una pieza, ya que el final llega cuando le da la gana y sin avisar, es necesario un gran ejercicio de contención. Y que Archi y Piel se contengan es harto difícil… El 1% restante lo suele ocupar el gatito ronroneando*.

Mírame:

Uno dirige al otro mediante el gesto, dando indicaciones de volumen, tempo, densidad y otros parámetros sonoro-musicales. También solemos pedir al compañero que se quede en bucle (del último sonido emitido, o bien de la última frase). El que hace la señal correspondiente puede a su vez obedecerla o no. Adivinad quién de los dos NO suele obedecerla.

Con tacto:

Dentro de estas piezas dirigidas existe también la versión de contacto, en la que permanecemos con los ojos cerrados y nos dirigimos el uno al otro con el tacto de las manos. Para triunfar en esta modalidad conviene agenciarse una buena crema hidratante.

Doble improvisación sobre un texto dado:

Parece una cosa de circo, o de conservatorio, pero es muy sencillo: uno propone un texto corto y trabajamos sobre él, desmembrándolo, fragmentándolo, tupiéndolo, escupiéndolo. Si el que hace la propuesta considera que el texto lo debe conocer el otro antes de empezar la pieza, se lo hace saber. Si no, pues no.

Poesía fonética:

Decimos cosas que escribieron otros. La primera fue O, LO, BLOW, GROW, SHOW, FLOW… de la que aprendimos que lo más importante, sin duda, es el FLOW en el SHOW. ¡Gracias, Eugen Gomringer!

A-B-C:

Jugamos con palabras encadenadas donde B es el nexo entre A y C, y es la única palabra que se mantiene. Vamos variando A y C por asociación mental, fonética, o simplemente llegando a ellas a través del absurdo. Es un juego serial en el que a veces pasan cosas como TON sin SON, SON sin IDO, IR sin PARAGUAS, PARAGUAS sin GAS, y otras que mejor no os contamos y de las que la única responsable es la primavera, que en las islas Archipiel dura tooodo el año.

 

 

* Este juego y el anterior nos los enseñó Wade Mathews en una tarde de muchos amigos, por lo cual siempre tendrá nuestro agradecimiento.

**Las fotos son de Alvaro Sanz.

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